Estatutos

ESTATUTOS
de la
 Communio Internationalis Benedictinarum

Aprobados por votación y ratificados por el Abad Primado, Notker Wolf, el 12 de Septiembre 2002

Preámbulo

El Carisma, común y único, abrazado por quienes han vivido conforme a la Regla de San Benito durante 15 siglos, se ha ido implantando e inculturando en todas las partes del mundo, hasta el presente.  Esta venerable y antigua tradición sigue floreciendo y es fuente de vitalidad en la Iglesia.

 La Communio Internationalis Benedictinarum respeta y promueve la única y fiel expresión de este carisma en cada uno de sus monasterios.

  1. La Communio Internationalis Benedictinarum (CIB), respetando la autonomía de cada monasterio, congregación y federación, reúne con lazos de hermandad a todas las comunidades femeninas consociadas (Las comunidades consociadas a la Confederación se encuentran en el Catalogus Monasteriorum OSB Sororum et Monialium.) a la Confederación Benedictina, y funciona bajo las normas del Jus Proprium de la Confederación (Cf. Jus Proprium, art. 14, 15; Normae de consociatione cum Confoederatione: Jus Proprium  Confoederationis Benedictinae, Romae 1985, 31-34.  Ver el Apéndice.).
     
  2. La finalidad de la CIB es:
    a. Promover la ayuda mutua y el intercambio de ideas y experiencias entre las Benedictinas, a nivel internacional, así como fomentar el desarrollo del monacato femenino.
    b. Continuar desarrollando la consociatio entre las comunidades femeninas y la              Confederación Benedictina.
    c. Presentar los asuntos importantes, concernientes a las Benedictinas, a la Confederación, al Sínodo de Presidentes y al Congreso de Abades.
    d. Asesorar al Abad Primado y presentarle propuestas y sugerencias en asuntos que afecten a las Benedictinas.
     
  3. El Abad Primado, como símbolo de unidad en la Orden Benedictina, patrocina la colaboración entre las comunidades de la CIB y las comunidades de monjes de la Confederación, promoviendo igualmente la unidad entre la CIB y la Confederación.
     
  4. La CIB funciona a través de la Conferencia, el Consejo Administrativo y sus oficiales, particularmente la Moderadora.
     
  5. La Conferencia de la CIB está formada por las Delegadas de las Regiones establecidas por el Consejo Administrativo en base a su posición geográfica, a las estructuras regionales y a la información estadística extraída del Catalogus de las Comunidades Benedictinas femeninas.
     
  6. Cada Región está representada en la CIB por una Delegada que debe ser elegida por las Superioras Generales (Superiora General se refiere al título de Abadesa, Priora Conventual (de Monjas y Hermanas), Priora General, Presidente de una Federación, o Provincial de una Congregación (de Hermanas).) de la Región. Igualmente se elegirá una Sustituta que representará a la Región si la Delegada está impedida, y a la cual reemplazará en el caso de que la Delegada deje de serlo. Las Delegadas y Sustitutas deben ser o haber sido Superioras Generales (En el caso de que las Superioras Benedictinas de una Región opten por elegir una Superiora que ya no desempeñe este cargo, será necesaria la ratificación del Consejo Administrativo.). Si en alguna Región no fuera posible la elección, la Moderadora podrá designar una Delegada después de haber consultado al Consejo Administrativo.  El nombre de la Delegada y de la Sustituta deberá ser comunicado por escrito a la Moderadora inmediatamente después de la elección. Una Delegada o una Sustituta que deje de ser Superiora General seguirá siendo Delegada o Sustituta  hasta que la Región realice una nueva elección, o hasta que ella decida renunciar.
     
  7. El Consejo Administrativo podrá cooptar (Cooptar (del Inglés: Co-opt) significa “elegir a alguien a formar parte de un cuerpo por medio de la votación de los  miembros existentes”. (Shorter Oxford English Dictionary/Larousse Spanish  English Dictionary 1993).) miembros adicionales a la Conferencia para asegurar una adecuada representación de los grupos y Regiones (especialmente de las regiones en vías de desarrollo) y de Congregaciones internacionales.  La decisión de cooptar miembros adicionales deberá ser confirmada por la Conferencia.  Los miembros cooptados tendrán voz activa y pasiva, así como derecho a voto y desempeñarán su servicio por un período de tiempo determinado por el Consejo Administrativo. Cuando un miembro sea cooptado, se nombrará también una sustituta.
     
  8. La duración en el cargo de la Delegada y la Sustituta será determinada por la propia Región, pero no ha de exceder los seis años. La Delegada y la Sustituta podrán ser reelegidas indefinidamente.
     
  9. La lista de Regiones y Delegadas será revisada regularmente y reajustada según los acontecimientos y circunstancias variables. La lista de las Regiones se halla en un apéndice adjunto a estos Estatutos.  En la reunión anual, se entregará a los miembros de la Conferencia una lista actualizada de las Delegadas y Sustitutas de cada Región.
     
  10. El quorum de la Conferencia estará constituido por dos tercios de las  Delegadas.  Si no se llegase a quorum, la mayoría de las Delegadas presentes podrán tomar decisiones provisionales en asuntos urgentes relacionados con el funcionamiento de la CIB. Tales decisiones deberán ser ratificadas por la Conferencia, lo antes posible, dentro del año subsiguiente a dicha reunión.
     
  11. La Conferencia de la CIB se reúne con ocasión de los Simposios generales de la CIB, con motivo del Congreso de Abades, y siempre que el Consejo Administrativo lo juzgue oportuno. De forma regular, la Conferencia se reunirá anualmente.
     
  12. El Consejo Administrativo podrá invitar a una representante de la AIM a participar en una reunión de la Conferencia, como observadora y sin derecho a voto.
     
  13. La elección de los cargos de Moderadora, Asistente de la Moderadora y del Consejo Administrativo de la Conferencia, seguirá los siguientes procedimientos:
    .a) La elección de una Moderadora y de una Asistente de la Moderadora debe ser precedida por un proceso de discernimiento espiritual aprobado por el Consejo Administrativo. El Consejo Administrativo puede nombrar una mediadora (facilitator), aunque no pertenezca a la Conferencia, para dirigir y acompañar el proceso de discernimiento y de elección. Este proceso incluye lo siguiente:
    * Identificar las inmediatas y futuras necesidades y metas de la Conferencia de la CIB;
    * Señalar las cualidades deseables para el liderazgo;
    * Hacer una lista de nombres de potenciales candidatas para Moderadora y Asistente de la Moderadora.
    .b) La Conferencia propone un número de candidatas para los cargos de Moderadora y de Asistente de la Moderadora. Cada miembro propuesto expresará a la Conferencia su decisión de aceptar o declinar la nominación.
    .c) Los miembros que acepten su nominación podrán intercambiar opiniones con la Conferencia sobre su futuro desarrollo y sobre el rol de la Moderadora y de la Asistente.
    d) La Moderadora y la Asistente de la Moderadora serán elegidas separadamente, por votación secreta y con la mayoría absoluta (Mayoría absoluta significa más de la mitad de las Delegadas de la Conferencia presentes y ejerciendo el derecho a voto (cfr. can. 127#1).) de los votos de las Delegadas presentes.
    e) Después de la elección de la Moderadora y de la Asistente de la Moderadora, se procederá a la elección de dos miembros para el Consejo Administrativo, observando los mismos procedimientos del punto 13 a – d.
    f) Después de la elección, en el plazo de un mes, la Moderadora y la Asistente de la Moderadora podrán designar uno o dos miembros adicionales de la Conferencia para integrar el Consejo Administrativo.  Los miembros del Consejo Administrativo deben representar las diversas formas de vida monástica.
    g) El tiempo del mandato de la Moderadora, de la Asistente de la Moderadora y del Consejo Administrativo es de cuatro años con posibilidad de reelección. Si la Moderadora deja de ser Superiora General, podrá permanecer en su cargo de Moderadora. Cuando la Moderadora, por cualquier motivo, esté imposibilitada para cumplir el tiempo de su mandato, la Asistente de la Moderadora asumirá el oficio de Moderadora hasta la próxima elección. Los restantes miembros del Consejo podrán designar una reemplazante de la Asistente y/o de un miembro del Consejo, en caso que ella, por cualquier razón, no pueda completar su mandato.
    h) Después de su elección, la Moderadora dejará de ser representante de su Región. Esta Región deberá elegir una nueva representante.
     
  14. El Consejo Administrativo, bajo la dirección de la Moderadora, prepara la agenda para las reuniones del Consejo Administrativo y de la Conferencia, traza el programa de los Simposios y se mantiene en contacto con el Abad Primado en los asuntos que atañen a las Benedictinas. La Moderadora convoca y preside las reuniones de la Conferencia y del Consejo Administrativo y dirige el trabajo de la Secretaría.
     
  15. Una Secretaria, designada por el Consejo Administrativo, se mantendrá en contacto con todos los miembros de la CIB, redactará las actas de las reuniones de la Conferencia y del Consejo Administrativo, se ocupará de comunicar actas, documentos e información, supervisará el archivo y realizará otras funciones determinadas por la Moderadora.
     
  16. Una Tesorera y, si fuera necesario, hasta dos asistentes designadas por el Consejo Administrativo, administrarán los fondos, recaudarán el dinero según lo indique el Consejo Administrativo, presentarán las cuentas anualmente al Consejo Administrativo y, siempre que se lo requieran, realizarán otras tareas determinadas por la Moderadora.
     
  17. Los gastos en que incurran los miembros de la Conferencia y del Consejo Administrativo, correrán normalmente por cuenta de cada Región.
     
  18. La Conferencia y el Consejo Administrativo pedirán sugerencias al Abad Primado para la Agenda, se le invitará a asistir a las reuniones y lo mantendrán informado acerca el desarrollo de los asuntos de la CIB.
     
  19. Cambios de los Estatutos:
    a) El Consejo Administrativo, la Conferencia o el Abad Primado podrán proponer enmiendas a estos estatutos.
    b) Las enmiendas  requieren:
       .(i) la aprobación de la Conferencia por mayoría de dos tercios,
       (ii) la ratificación por parte del Abad Primado.